Imagina que pudiéramos ver con total claridad el interior de tu sistema digestivo para entender qué está causando esas molestias que sientes. Eso es exactamente lo que hacemos con una endoscopía. Usando un tubo muy delgado y flexible con una pequeña cámara en la punta (endoscopio), examinamos el esófago, el estómago y la primera parte del intestino delgado.
Este examen es la forma más precisa y directa de diagnosticar condiciones como gastritis, úlceras, reflujo, esofagitis, hernias y detectar la presencia de la bacteria Helicobacter pylori. Nos permite no solo encontrar la causa de síntomas como acidez, dolor o dificultad para tragar, sino también tomar pequeñas muestras (biopsias) si es necesario, para un diagnóstico completo y certero. Es un paso fundamental para darte la tranquilidad que mereces y crear un plan de tratamiento a tu medida.
La preparación es sencilla pero muy importante. Lo principal es que tu estómago esté completamente vacío para que podamos verlo todo con claridad. Por ello, deberás ayunar (no comer ni beber nada, ni siquiera agua) durante 8 horas antes del procedimiento.
Además, es crucial que nos informes sobre cualquier medicamento que estés tomando, especialmente si usas aspirina, anticoagulantes o medicamentos para la diabetes. Nuestro equipo te dará indicaciones claras y personalizadas sobre cuáles debes pausar y cómo hacerlo de forma segura.
Tu comodidad y tranquilidad son nuestra máxima prioridad. Antes de empezar, te administraremos un sedante suave a través de una vía en tu brazo. Esto hará que te sientas relajado y somnoliento; de hecho, la mayoría de los pacientes duermen plácidamente durante todo el examen, que dura solo unos 10 a 15 minutos. No sentirás dolor y, como el tubo es muy delgado, no interferirá en absoluto con tu respiración.
Después del procedimiento, descansarás en nuestra sala de recuperación por un corto periodo mientras pasan los efectos del sedante. Es normal que sientas la garganta un poco irritada o una leve sensación de hinchazón por el aire que introducimos, pero estas molestias desaparecen rápidamente.
Lo más importante es que, debido a la sedación, no podrás conducir ni realizar tareas que requieran tu total atención por el resto del día. Es indispensable que un familiar o amigo te acompañe para llevarte a casa. Podrás volver a tu dieta habitual el mismo día.
Absolutamente. La endoscopia digestiva alta es uno de los procedimientos más seguros y comunes en gastroenterología. Las complicaciones son extremadamente raras cuando se realiza por un equipo médico experimentado como el nuestro. El mayor beneficio es obtener un diagnóstico preciso que nos permita darte el tratamiento correcto y mejorar tu calidad de vida. Siempre estaremos a tu disposición para resolver cualquier duda antes, durante y después del examen.
Somos en Chiclayo el centro médico especializado en gastroenterología con más comentarios positivos en internet.
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